¡Cantando para que llueva!
con "Turu y los Turulecos - Turu y la música tribal"
Objetivo pedagógico
El objetivo de estas actividades es explorar cómo la música puede expresar deseos y emociones, como sentir calor o querer que llueva. Se busca desarrollar la escucha activa y la expresión corporal a través de canciones y juegos sencillos.
Rango de edad
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Ejercicios Para comprender, reflexionar y aprender
Tras el visionado, plantearemos las siguientes preguntas:
- ¿Qué les pasaba a Turu y sus amigos al principio? ¿Tenían calor o frío?
- ¿Qué te gusta más, un día de sol o un día de lluvia? ¿Por qué?
- ¿Qué hacemos en casa cuando hace mucho calor para estar fresquitos?
- ¿Al final estaban contentos con tanta agua? ¿Por qué no?
Para esta actividad, inventaremos en familia nuestra propia “danza de la lluvia”. Podemos utilizar instrumentos caseros como cucharas de madera, botes con arroz, o simplemente las palmas y los pies.
La idea es moverse y crear sonidos juntos mientras cantamos una canción sencilla como “¡Que llueva, que llueva!”, explorando el ritmo y disfrutando de un momento musical compartido.
Guía de evaluación Para sacar conclusiones y cerrar los ejercicios
Observa si quien participa:
- Identifica el problema principal de los personajes (el calor).
- Participa en las canciones o bailes propuestos.
- Expresa si le gusta más el sol o la lluvia.
- Reconoce que diferentes canciones provocaron que cayeran cosas distintas.
- Imita sonidos relacionados con el clima (viento, lluvia).
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Contenido original
Turu y los Turulecos – Turu y la música tribal
En un día de calor extremo en la granja, Turu, Compás y Ritmo buscan desesperadamente una forma de refrescarse. Los helados se derriten, las sombras no alivian y hasta el abrevadero de los animales está completamente seco. Una vaca sabia les sugiere recurrir a un antiguo método musical para llamar a la lluvia, como hacían algunas tribus.